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Vestir lo Inhumano.

FLIS Fashion Law

5 may 2025

La moda frente al espejo de la inteligencia artificial.

¿Puede una máquina vestirnos con alma?


La pregunta ya no es futurista. En las últimas temporadas, lo hemos visto desfilar: vestidos generados por algoritmos, modelos virtuales protagonizando campañas globales, diseñadores asistidos por IA que reinterpretan siglos de estética en segundos. La relación entre moda e inteligencia artificial ha dejado de ser una curiosidad tecnológica para convertirse en un dilema de identidad: ¿Quién firma la creatividad cuando la máquina propone el boceto?

Según un informe de McKinsey x BoF, un 25% del valor potencial de la IA en la moda provendrá de la creación de productos y diseño creativo para 2030. Y sin embargo, esta revolución no llega sin ruido legal, ético ni cultural.



Del boceto al litigio: la IA como autor en disputa.


La promesa de eficiencia que aporta la IA al diseño y la predicción de tendencias ha seducido a firmas como Burberry, Tommy Hilfiger o Stitch Fix. Sin embargo, los sistemas generativos también despiertan controversias: ¿Qué ocurre cuando una red neuronal reinterpreta un archivo visual protegido por derechos? ¿Es inspiración, plagio o minería ilegal?


Casos como el litigio de Getty Images contra Stability AI en Reino Unido han encendido las alarmas: se cuestiona si alimentar modelos con imágenes protegidas equivale a una infracción de copyright. En EE.UU., la Copyright Office ya ha dictaminado que las obras generadas íntegramente por IA no pueden ser registradas. El dilema es global, y los vacíos legales evidentes.



El cuerpo algorítmico: ¿estilo o sesgo?


Las aplicaciones actuales de IA en moda van más allá del diseño. Desde probadores virtuales hasta personalización predictiva basada en biometría, el cuerpo humano se convierte en dato y destino. Esta hiperpersonalización implica riesgos: ¿cuántos de estos modelos aprenden con sesgos raciales, corporales o de género? ¿Qué tipo de belleza perpetúa un algoritmo si no se audita?


La AI Act europea, recientemente aprobada, impone nuevos estándares a las marcas que utilicen IA en recomendaciones, diseño y marketing, exigiendo transparencia sobre los datos usados y una vigilancia activa sobre posibles sesgos. A partir de 2025, cualquier contenido generado con IA deberá estar etiquetado como tal, lo que abre un nuevo frente de honestidad creativa.



¿A quién pertenece una idea que no tuvo mano humana?


La pregunta de la autoría no es menor. Marcas como Balenciaga o Coach ya han explorado diseños generados por IA con resultados visualmente impactantes pero legalmente complejos. ¿Puede una máquina firmar una colección? ¿Y si su propuesta es acusada de plagiar sin saberlo?


En Brasil, el Congreso evalúa reconocer a las IA como inventoras en patentes. En China, un tribunal ya protegió obras generadas por IA bajo la ley de derechos de autor. Europa y EE.UU. aún dudan. La moda, mientras tanto, navega un vacío normativo donde cada desfile es también una prueba legal.



Tecnología y ética: un nuevo ADN para las marcas.


Para sobrevivir a este escenario, las marcas no solo deben adaptar sus modelos creativos, sino también sus marcos éticos. El nuevo lujo digital exige valores: transparencia algorítmica, inclusión de datos diversos y compromiso con la integridad cultural.


Como ha propuesto Dominique Leipzig (Mayer Brown), la clave está en que las marcas codifiquen sus valores directamente en sus sistemas de IA y supervisen cada salida generada. No basta con externalizar tecnología; es hora de internalizar principios.



Conclusión: ¿Qué queremos que nos vista, un algoritmo o una idea?


La moda siempre ha sido un espejo simbólico. Hoy, ese espejo es también digital. Frente a la potencia de la inteligencia artificial, la industria debe responder con inteligencia humana: regulando, reflexionando y, sobre todo, reimaginando qué significa crear.


La IA no reemplazará la creatividad, pero puede distorsionarla si no se encuadra con ética. Porque al final, más allá del vestido perfecto o del outfit viral, lo que está en juego es quién escribe el relato estético del siglo XXI.



Referencias.


  • Vogue Business: Europe’s AI Act and Its Impact on Fashion (2024)

  • CITMA: The Impact of AI on IP Law in the World of Fashion (2024)

  • Haug Partners: AI and Its Legal Implications in the Fashion Industry (2024)

  • Taylor Wessing: Fashion Meets the AI Act (2024)

  • Leaders League: Fashion Law and Technologies in the Age of AI (2024)

  • ONUCTAD: Digital Economy Report 2023

  • WIPO: Artificial Intelligence and IP Policy (2023)

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