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Diversidad bajo amenaza: La moda frente a su propio espejo.

FLIS Mag Moda.

22 ene 2025

El espejismo de la inclusión en la moda.

En un mundo donde la inclusión y la diversidad han sido proclamadas como pilares fundamentales para el progreso, la industria de la moda enfrenta un retroceso alarmante. Recientes informes y movimientos dentro de los Estados Unidos señalan que las políticas de diversidad, equidad e inclusión (“DEI”, por sus siglas en inglés) están perdiendo fuerza bajo la influencia de cambios políticos y culturales. Este fenómeno, lejos de ser un caso aislado, plantea preguntas críticas sobre el compromiso de la industria con la inclusión y los derechos humanos.



El contexto: retrocesos políticos y su impacto en la moda.


Durante los últimos años, las administraciones estadounidenses han impactado directamente las narrativas de diversidad en sectores clave, incluida la moda. Bajo la influencia de políticas que buscan minimizar la presencia de programas inclusivos en las corporaciones, muchas marcas están reduciendo o eliminando iniciativas DEI.

Un ejemplo claro se encuentra en el retroceso de programas de contratación centrados en minorías. Según un estudio reciente del Center for Talent Innovation, cerca del 23% de las empresas de moda en Estados Unidos han pausado o reducido significativamente sus esfuerzos de inclusión desde 2024. Este cambio no solo afecta la composición de las plantillas laborales, sino también la autenticidad de las marcas que construyeron sus identidades sobre la diversidad.



La reacción de la industria: ¿estrategia o silencio?


Marcas como Gucci y Prada han enfrentado críticas por no renovar sus compromisos con plataformas de inclusión tras implementar iniciativas en 2020. Mientras tanto, otras firmas, como Telfar y Pyer Moss, están redoblando esfuerzos para mantener la diversidad como eje central de sus valores.

Sin embargo, el problema va más allá de los Estados Unidos. En Europa, marcas históricas como Dior también enfrentan cuestionamientos sobre cómo sus programas de inclusión interna reflejan sus narrativas globales. Esto genera una paradoja entre las campañas publicitarias que celebran la diversidad y las prácticas corporativas que, en muchos casos, no lo respaldan.



Implicaciones legales en el contexto europeo.


En el marco legislativo español y europeo, la inclusión y diversidad en el trabajo tienen un fuerte respaldo. La Directiva de Igualdad de Trato (2000/43/CE) y la Directiva de Igualdad en el Empleo (2000/78/CE) prohíben la discriminación en el lugar de trabajo por motivos de raza, género, edad, discapacidad, orientación sexual o religión.


En España, la Ley de Igualdad Efectiva entre Mujeres y Hombres (Ley 3/2007) establece la obligación de que las empresas desarrollen planes de igualdad, especialmente en organizaciones con más de 50 empleados. Este marco legal también incluye la supervisión de salarios equitativos y la implementación de medidas para garantizar un entorno laboral inclusivo.

Para las marcas de moda que operan en Europa, ignorar estas legislaciones podría resultar en sanciones significativas, daños reputacionales y pérdida de conexión con consumidores que valoran la coherencia y la responsabilidad social. Adicionalmente, las prácticas discriminatorias podrían ser objeto de demandas judiciales, lo que subraya la importancia de integrar estrategias de inclusión como parte fundamental de las operaciones comerciales.



Implicaciones globales: más allá del marketing.


El retroceso en las políticas de inclusión no es solo una cuestión moral, sino también económica. Según McKinsey & Company, las empresas con programas DEI efectivos tienen un 36% más de probabilidades de superar financieramente a sus competidores. Ignorar esta realidad podría costarle caro a una industria que ya enfrenta presiones por sostenibilidad y transparencia.

Además, los consumidores, especialmente los más jóvenes, están demandando coherencia. Un informe de Vogue Business destaca que el 68% de los compradores de la Generación Z prefieren marcas que respaldan valores inclusivos y sean consistentes en su acción. Ignorar esta tendencia podría significar una desconexión con la base de clientes del futuro.



Reflexiones finales: el rol de las mujeres líderes.


En este panorama, las mujeres líderes tienen un papel fundamental. Figuras como Stella McCartney y Gabriela Hearst están utilizando sus plataformas para abogar por cambios estructurales. Su influencia podría ser clave para redefinir las prioridades de la industria, transformando los ideales de diversidad en prácticas reales y sostenibles.



Conclusión: una llamada a la acción.


La moda está en un punto de inflexión. El retroceso en las políticas de diversidad no solo pone en riesgo su integridad, sino también su relevancia en un mundo cada vez más conectado y consciente. Ahora, más que nunca, es esencial que marcas, consumidores y líderes de la industria trabajen juntos para garantizar que la inclusión no sea solo una tendencia, sino un principio fundamental.




Referencias:

  • McKinsey & Company: "Diversity Wins: How Inclusion Matters".

  • Vogue Business: "Gen Z and the Demand for Authenticity in Fashion".

  • Center for Talent Innovation: "The State of DEI in Fashion 2024".

  • Ley 3/2007 para la Igualdad Efectiva entre Mujeres y Hombres.

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