¿Cómo diseñar una colección de moda sostenible?

Carolina Herraez

7 sept 2021

FLIS® Moda. Diseño de Moda

Parece que hoy en día hablar de sostenibilidad está más de moda que nunca, ya que es una palabra que solemos escuchar en cualquier ambiente o contexto, pero en realidad este concepto se lleva trabajando desde mediados de la década pasada. 


Allá por el año 2012 se empezaban a oír las primeras referencias de este término dentro de la industria de la moda poniéndole nombre a un cambio que era necesario implantar. 


La industria de la moda genera billones de dólares al año en el mundo, porque se consumen millones de toneladas de ropa. Desde el 2008 estamos viviendo una etapa que sin duda pasará a formar parte de su historia. Compramos más ropa que nunca porque la compramos más barata. Este hecho se debe principalmente al desarrollo del fast fashion (moda rápida) haciendo alusión a una forma de consumo y producción muy barata que tiene su origen en la apertura de los mercados asiáticos, lo que hace que se pueda fabricar a precios muy bajos aumentando considerablemente los márgenes de beneficio para las empresas de moda y, a la vez, atraer al consumidor con tendencias nuevas cada tres semanas, invitándolos a comprar de manera casi adictiva. 


La producción de la moda rapida resultó ser una combinación perfecta como modelo de negocio, pero no se midieron las consecuencias negativas y en la actualidad se encuentra muy fijada en la cultura y en la sociedad de consumo.


La moda rapida genera impacto medioambiental e Impacto social 


Las consecuencias del consumo desmedido comienza a generar una corriente de cambio para velar por el medio ambiente y las personas que trabajan en el sector. Un movimiento dispuesto a recuperar los valores éticos sin olvidarse de los clientes y la generación de beneficios. 


Surgen de esta manera, términos como slow fashion, moda sostenible o moda lenta. 



Para que un producto sea sostenible deberá cumplir los siguientes requisitos: 


  • Productos zero waste: Consiste en diseñar aprovechando al máximo los recursos Diseñar bajo la filosofía Cradle to Cradle: Una forma de producir asegurando la compatibilidad ecológica del producto pensando en su próxima vida, asegurando que sea lo más biodegradable posible. 

  • Transparencia: Conocer quiénes han realizado los productos y dónde se han realizado, es vital para que un producto sea sostenible. 

  • Upcycling: Consiste en reutilizar prendas (comprar de segunda mano), readaptar los diseños para transformarlos en una prenda nueva, por ejemplo, o reciclar los tejidos para crear fibras nuevas, es pensar también en clave sostenible. 


Si quieres leer el artículo completo, está disponible en la revista FLIS® Moda y Derecho al Día 4/2020.